Cómo influyen los perfumes en nuestras emociones
La relación entre perfumes y emociones, desde una visión científica
De todos los sentidos que tenemos como seres humanos, el olfato es el único que se relaciona de una manera directa con el sistema límbico, donde se producen todas nuestras emociones y motivaciones y se almacena nuestra memoria. Dos zonas clave del sistema límbico son la amígdala (emociones) y el hipocampo (memoria). El olor se procesa directamente hacia estos campos a través del epitelio olfativo y las neuronas.
Es por eso que la memoria y las emociones están tan relacionadas con los aromas y creamos recuerdos asociados a perfumes o a determinados olores.

Cómo influyen los perfumes en nuestras emociones, más allá de la ciencia
Una vez explicada la relación científica, podemos darle un significado a los perfumes y emociones mucho más sentimentales.
Gracias a los perfumes, podemos sentirnos más atractivos.
Esto es un efecto psicológico, ya que al ponernos un perfume que nos gusta liberamos dopamina y serotonina, haciéndonos sentir mejor y mejorando nuestra autoestima.
Aromas como la vainilla o el ámbar pueden activar zonas del cerebro que aumentan el deseo de las personas que tienes a tu alrededor.
Por otro lado, cualquier olor puede recordarte a algún momento especial, o a una persona, y eso es algo muy bonito.
Mediante un perfume puedes recordar a tu abuela y como olía durante toda tu vida o recordar siempre el día de tu boda gracias al olor que usaste, incluso si tienes un negocio, distinguirte de la competencia con un aroma característico para que todos te reconozcan y recuerden

Como un aroma puede cambiar tu estado de ánimo y ponerte de buen humor
Olores y las emociones que nos transmiten
Según lo que queramos transmitir podemos elegir entre una multitud de notas olfativas, por ejemplo:
Lavanda: transmite calma y reduce el estrés
Cítrico: energía, alegría…
Coco: despreocupación, vacaciones
Canela: pasión, vitalidad
Vainilla: ternura, calidez
Ámbar: sensualidad, atracción
Café: fuerza, poder
Rosa: elegancia
Patchouli: misterio, profundidad
